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Cuánto cuesta montar una tienda online: costes fijos, variables y break-even

Cuánto cuesta montar una tienda online: costes fijos y variables reales de arrancar un ecommerce y cómo calcular tu break-even desde el primer día.

La pregunta que todo el mundo hace mal

"¿Cuánto cuesta montar una tienda online?" es una de las primeras preguntas de cualquiera que quiere vender por internet. Y casi siempre se responde mal, porque se busca un número único ("500 euros", "2.000 euros") cuando la realidad es que montar un ecommerce no es un gasto, sino una estructura de costes que conviene entender antes de poner el primer euro.

La diferencia es importante. Una tienda puede arrancar barata y resultar cara de mantener, o costar más al principio pero ser muy ligera mes a mes. Lo que de verdad decide si tu proyecto gana dinero no es cuánto pagaste por montarlo, sino cómo se reparten tus costes fijos (los que pagas vendas o no) y tus costes variables (los que aparecen con cada pedido), y a partir de cuántas ventas cubres ambos. Ese último número tiene nombre: punto de equilibrio o break-even.

En esta guía desglosamos los costes reales de arrancar un ecommerce, separados en fijos y variables, y te enseñamos a traducirlos en el dato que importa: cuántas ventas necesitas para no perder dinero. Todo enlaza con el pilar sobre el punto de equilibrio en ecommerce, de lectura recomendada para entender el marco completo.


Inversión inicial: el desembolso de arranque (una sola vez)

Antes de hablar de costes recurrentes, está el gasto de puesta en marcha, que pagas una vez para tener la tienda lista. Aquí es donde más varía el presupuesto según lo que decidas hacer tú mismo y lo que externalices.

Concepto Rango orientativo Comentario
Diseño y configuración de la tienda 0 a 3.000 € Gratis si usas una plantilla y lo montas tú; sube si contratas a un profesional
Logotipo e identidad de marca 0 a 500 € Desde plantillas baratas hasta diseño a medida
Fotografía de producto 0 a 1.500 € Puedes empezar con fotos propias y mejorar después
Stock inicial Muy variable Cero en dropshipping; significativo en marca propia o reventa
Alta y asesoría inicial 0 a 400 € Constitución, gestoría de arranque, etc. (verificar según tu caso)

Estos rangos son orientativos (verificar precios actuales). La inversión inicial se puede comprimir muchísimo si arrancas con plantilla, fotos propias y un catálogo pequeño, y se dispara si quieres una tienda "perfecta" desde el día uno.

Pero ojo: la inversión inicial es la parte menos peligrosa del presupuesto. Lo que hunde tiendas no es el gasto de arranque, sino subestimar los costes que vienen después.


Costes fijos: lo que pagas aunque no vendas nada

Los costes fijos son los gastos recurrentes que pagas cada mes vendas mucho, poco o nada. Son los que definen el suelo que tu margen tiene que cubrir antes de empezar a ganar. Estos son los habituales en una tienda online pequeña o mediana:

  • Plataforma de ecommerce. La cuota de Shopify, o el hosting más mantenimiento si usas WooCommerce. Orientativamente, entre 25 y 100 euros al mes para proyectos pequeños (verificar tarifas y plan).
  • Dominio y certificado. El dominio ronda los 10 a 15 euros al año; el SSL suele venir incluido en la mayoría de planes.
  • Herramientas de email marketing y automatización. Desde planes gratuitos hasta 20-80 euros al mes según volumen de contactos (verificar).
  • Aplicaciones y plugins. Reseñas, suscripciones, optimización... cada una con su cuota que, sumadas, pesan.
  • Gestoría y contabilidad. Un coste fijo fácil de olvidar y que suele rondar los 40-120 euros al mes (verificar según tu volumen y comunidad autónoma).
  • Parte fija de la logística. Si externalizas el almacén (fulfillment), suele haber una cuota base independiente de los pedidos.
Coste fijo mensual Rango orientativo
Plataforma / hosting 25 a 100 €
Email y automatización 0 a 80 €
Apps y plugins 0 a 60 €
Gestoría 40 a 120 €
Otros (almacén base, herramientas) 0 a 100 €
Total orientativo 65 a 460 €/mes

Estos rangos son una referencia general del sector (verificar con tus proveedores). El error más común al estimar costes fijos es contar solo la cuota visible de la plataforma y olvidar el resto: la suma real casi siempre es mayor de lo que parece.

La clave de los costes fijos es esta: no dependen de tus ventas, así que cuanto antes los cubras, antes empiezas a ganar. Por eso una tienda con costes fijos altos necesita vender más para respirar, mientras que un proyecto ligero alcanza la rentabilidad con muchos menos pedidos.


Costes variables: lo que cuesta cada pedido

Los costes variables son los que aparecen únicamente cuando vendes. Si no hay pedido, no los pagas. Son los que determinan tu margen de contribución, es decir, lo que aporta cada venta a cubrir los costes fijos. Por pedido, los conceptos típicos son:

  • Coste del producto. Lo que te cuesta adquirir o fabricar lo que vendes. Suele ser el componente más grande.
  • Envío al cliente. El porte, total o parcialmente subvencionado si ofreces envío gratis a partir de cierto importe.
  • Packaging. Caja, relleno, etiqueta, detalle de marca. Casi fijo por pedido, pero técnicamente variable.
  • Comisión de la pasarela de pago. Un porcentaje (orientativamente 1,4 a 2,9 %) más una parte fija por transacción (en torno a 0,25 a 0,35 euros, verificar tarifas oficiales).
  • Devoluciones. Aunque reembolses el cobro, el porte de vuelta y la comisión no reembolsada se quedan contigo. Se estima como un porcentaje de las ventas.
  • Publicidad por pedido (CPA). Si captas la venta con Google Ads o Meta Ads, ese coste es tan variable como el envío. Suele moverse entre 4 y 15 euros por pedido según sector (verificar).

Veamos un ejemplo con un pedido de precio de venta de 40 euros (cifras orientativas):

Concepto Coste
Coste del producto 14,00 €
Envío al cliente 3,80 €
Packaging 0,90 €
Comisión de pasarela (1,5 % + 0,25 €) 0,85 €
Devoluciones (3 % × 40 €) 1,20 €
CPA publicidad 5,00 €
Coste variable unitario 25,75 €
Margen de contribución 14,25 € (35,6 %)

Cada pedido deja 14,25 euros para ir cubriendo los costes fijos. Ese número es el que vas a usar para calcular tu break-even. Si quieres profundizar en este concepto, el post hermano sobre qué es el margen de contribución lo explica con todas sus decisiones asociadas.

Fíjate en que si solo restaras el coste del producto (margen bruto), verías 26 euros de margen, casi el doble. El margen de contribución descuenta los costes variables que el bruto ignora, y por eso es el que sirve para decidir si el negocio se sostiene.


El número que de verdad importa: el break-even

Aquí es donde se unen las dos columnas. Tienes unos costes fijos mensuales que cubrir y un margen de contribución por pedido. El punto de equilibrio te dice cuántos pedidos necesitas al mes para no perder dinero:

Break-even (pedidos) = Costes fijos mensuales / Margen de contribución por pedido

Tomemos unos costes fijos de 800 euros al mes (plataforma, email, gestoría y un par de apps) y el margen de contribución de 14,25 euros del ejemplo anterior:

Break-even = 800 / 14,25 = 56,1, que redondeamos a 57 pedidos/mes

A partir del pedido número 57, cada venta empieza a aportar sus 14,25 euros casi íntegros como beneficio, porque los costes fijos del mes ya están pagados. Por debajo de esa cifra, la tienda pierde dinero, por mucho que esté facturando.

Esto deja clarísimas dos palancas:

  1. Bajar los costes fijos reduce el número de pedidos que necesitas. Si recortas de 800 a 600 euros al mes, tu break-even baja a unos 43 pedidos.
  2. Subir el margen de contribución tiene el mismo efecto. Si pasas de 14,25 a 17 euros por pedido (subiendo precio o ticket medio, o recortando coste variable), el break-even cae a unos 48 pedidos.

Por eso conviene calcular el break-even antes de montar la tienda, no después. Te dice de forma realista si tu idea necesita 50 pedidos al mes o 500 para ser viable, y eso cambia por completo las decisiones sobre cuánto invertir en arranque y cuánto puedes gastar en captar cada cliente. Puedes hacerlo en un minuto con la calculadora de punto de equilibrio: introduces tus costes fijos, tu precio de venta y tu coste variable por pedido, y te dice cuántas ventas necesitas al mes.


Cómo cambia el coste según el modelo de negocio

No todos los ecommerce cuestan lo mismo de montar ni de mantener, porque la estructura de costes depende del modelo:

  • Dropshipping. Inversión inicial y stock casi nulos, pero coste de producto alto y enorme dependencia del CPA. Costes fijos bajos y margen por pedido muy fino.
  • Marca propia. Mayor inversión inicial (stock, diseño, fotografía), pero margen de contribución por pedido más alto porque controlas el coste de producto.
  • Reventa / distribución. Inversión en stock y márgenes comprimidos por la competencia de precio; el break-even depende del volumen y la eficiencia logística.

La plataforma también influye en los costes fijos. Entre Shopify (cuota fija todo incluido) y WooCommerce (software gratis pero con hosting, mantenimiento y plugins) no hay un ganador universal: suma todos los conceptos, no solo la cuota visible.


Errores típicos al presupuestar una tienda online

Al estimar cuánto cuesta montar y mantener un ecommerce, estos son los fallos que más dinero cuestan:

  • Confundir inversión inicial con coste recurrente. El arranque se paga una vez; lo que decide la rentabilidad es el coste mensual y el coste por pedido.
  • Contar solo la cuota de la plataforma. Email, apps, gestoría y dominio suman un coste fijo bastante mayor que la cuota visible.
  • Olvidar la comisión de la pasarela y las devoluciones. Parecen pequeñas y, en tickets bajos, se comen una parte notable del margen.
  • Ignorar el CPA al calcular el break-even. Si captas clientes con publicidad, ese coste es variable; dejarlo fuera infla el break-even de forma peligrosa.
  • No calcular el punto de equilibrio antes de empezar. El error más caro: arrancar sin saber cuántas ventas necesitas para no perder dinero.

Para entender bien cuánto debe dejarte cada venta después de cubrirlo todo, conviene leer también qué margen neto es bueno en una tienda online, que te da los rangos sanos de referencia por modelo de negocio.


Conclusión: el coste no es un número, es una estructura

"¿Cuánto cuesta montar una tienda online?" no tiene una respuesta de una sola cifra, y eso es una buena noticia: puedes diseñar la estructura que mejor encaje contigo. Arrancar con una inversión inicial mínima, mantener los costes fijos ligeros y enfocarte en que cada pedido deje un margen de contribución sano.

Lo que nunca debes saltarte es el cálculo del break-even, el número que convierte una lista de gastos en una decisión: cuántas ventas necesitas al mes para no perder dinero. Antes de poner el primer euro, separa tus costes en fijos y variables, calcula tu margen de contribución por pedido y cruza ambos en la calculadora de punto de equilibrio. Con ese dato sabrás si tu idea es viable y hasta dónde puedes gastar para captar cada cliente, en lugar de descubrirlo cuando ya es tarde.

Si quieres el marco completo del concepto, vuelve siempre al pilar sobre el punto de equilibrio en ecommerce: es la base sobre la que se apoya todo lo demás.


Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes

Depende mucho del modelo, pero una tienda autogestionada con plataforma SaaS suele arrancar con una inversión inicial de unos cientos de euros y un coste fijo mensual orientativo de 50 a 300 euros (verificar tarifas actuales). Si encargas diseño, fotografía profesional y stock inicial, el desembolso puede subir a varios miles. Lo importante no es la cifra de arranque, sino tener claros los costes fijos mensuales y los variables por pedido para saber cuándo el negocio empieza a ganar dinero.

Los costes fijos son los que pagas vendas o no vendas: la cuota de la plataforma (Shopify, WooCommerce con hosting, etc.), el dominio, las herramientas de email y analítica, la gestoría y, si externalizas, parte de la logística. Estos gastos definen tu punto de equilibrio, porque hay que cubrirlos cada mes con el margen de las ventas antes de empezar a ganar.

Los costes variables aparecen solo cuando vendes: coste del producto, envío al cliente, packaging, comisión de la pasarela de pago, coste estimado por devoluciones y publicidad por pedido (CPA). Son los que determinan tu margen de contribución, es decir, lo que aporta cada venta a cubrir los costes fijos. Sin controlarlos, una tienda puede facturar mucho y no ganar nada.

Tantas como te diga tu punto de equilibrio. Se calcula dividiendo los costes fijos mensuales entre el margen de contribución por pedido. Por ejemplo, con 800 euros de costes fijos al mes y 14 euros de margen por pedido, necesitas unos 58 pedidos mensuales solo para cubrir gastos. A partir de ahí cada venta empieza a dejar beneficio. Calcular ese número desde el primer día te evita arrancar a ciegas.

No hay un ganador universal. Shopify tiene una cuota mensual fija más alta pero todo incluido y menos mantenimiento; WooCommerce es gratis como software, pero pagas hosting, dominio, mantenimiento y a veces plugins, y exige más conocimientos técnicos. En coste total, para un proyecto pequeño que valora el tiempo, la diferencia real suele ser menor de lo que parece. Conviene sumar todos los conceptos, no solo la cuota visible.


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